Técnicas de Relajación

Para la adquisición de una conciencia plena, se aplicarán técnicas de relajación que permitirán a los pequeños superar situaciones a las que tienen que hacer frente en su día a día.

Para canalizar el estrés, la ira, la rabia y las diferentes frustraciones existentes y con ello, aprender a controlar las emociones, se aplicarán y ejercitarán diversas técnicas de relajación acordes con el usuario final. Mediante éste procedimiento, se enseñará a los niños a controlar el ritmo de su respiración, a tomar conciencia de cómo sus emociones se manifiestan en su propio cuerpo y qué pensamientos e ideas generan éstas sensaciones. Para que el método sea 100% efectivo y se obtengan resultados positivos, se acondicionará el espacio de trabajo generando un ambiente cálido y tranquilo que facilite la concentración y sensación de conciencia plena del beneficiario.

El objetivo de plantear técnicas de relajación en la etapa infantil, es la necesidad de proporcionar a los niños la capacidad de poder hacer frente a situaciones cotidianas que les producen emociones negativas y que por lo tanto, les impiden actuar de forma efectiva y sana. En concordancia, se establecen diferentes sistemas en función de la edad de los usuarios. De ésta manera, para edades comprendidas entre los 4 y 6 años, se destinarán procedimientos basados en el juego, que serán aplicados mediante cuentos infantiles y mitológicos. Para aquellos que se encuentren entre los 7 y los 12 años, se emplearán métodos más específicos como la Técnica de Relajación Progresiva de Jacobson, donde los pequeños, se relajarán a través de una serie de instrucciones basadas en la tensión y distensión de las diferentes extremidades y partes de su cuerpo, consiguiendo así, una plena relajación y control. Las pautas para una perfecta aplicación práctica de ésta, serán formuladas verbalmente por las coaches, o bien, se hará uso de materiales audiovisuales. Por último, a la franja de edad entre los 13 y los 18 años, se les aplicará el Mindfulness o ‘conciencia plena’, mediante el cual, el destinatario aprenderá a tener conciencia de aquello que le rodea, de lo que siente y lo que piensa. En definitiva, se basa en visualizar las emociones y los pensamientos personales como si de una película se tratase, para después, dejarlos ir sin juzgar si son positivos o negativos.

En todo momento, los padres serán informados y formados para que llegado el momento de tener que aplicar alguna de las técnicas en casa con los pequeños, sepan como proceder. Es importante que se adquiera una rutina en el hogar para que las técnicas sean más eficientes y con ello, el resultado.