¡ No me hace caso !

Artículo de Elisa Ortiz

29 septiembre, 2015

Posteado en Papás y mamás

Buenas papás y mamás,

mirad el título de entrada de este artículo, ¿os llama la atención, verdad? ¡No me hace caso! ¿Cuántas veces habéis repetido esta frase a lo largo del día? ¿Millones, verdad? Pues a continuación os explicaremos pequeños trucos para saber dirigirnos de forma efectiva a nuestros hijos e hijas.

La clave de todo se halla en la comunicación, es decir, en la forma en la que nos comunicamos con ellos, como les hablamos, que postura utilizamos, como formulamos las órdenes que deseamos que cumplan, que tono de voz tenemos en ese momento, incluso, la expresión facial que utilicemos hará que siga o no nuestras órdenes. Muchas veces, no nos damos cuenta de que son sólo niños y que no pueden hacer determinadas tareas al ritmo de las personas adultas y aun así, ellos lo intentan. Debemos dejarles el tiempo que necesiten para realizar cualquier tarea. Ante ésto, hemos de tener mucha PACIENCIA, otra de las claves básicas en la educación de los niños, aunque muchos de vosotros ya lo sabréis.

En la mayoría de las ocasiones nos dirigimos hacia el niño de forma negativa, diciéndole, “no hagas esto”, “no hagas lo otro”, “no pegues a tu hermano”, “no juegues en la mesa” ¡ERROR! De ésta manera, como podréis haber comprobado, el niño no atiende a lo que le estáis diciendo. Aquí es donde debemos cambiar la intención de esa orden.

También, es importante tener en cuenta la forma en la que le decimos la orden, siempre de forma positiva e imperativa; “lávate los dientes, por favor”. Nunca debemos utilizar la amenaza contra él “si no te lavas los dientes, no irás al parque”. Las órdenes deben ser cortas, concisas y fáciles de entender y darlas de una en una. Si en menos de un minuto le decimos al niño más de 3 órdenes seguidas a realizar, no entenderá que es lo que debe hacer. Tampoco podemos repetir como loros una y otra vez lo que debe hacer porque, optará por ignoraros y no hacer caso. Repetiremos un máximo de 3 veces, sí, 3 veces, que poco ¿no? ¡Recordad que son niños!

Por último, hablaros del refuerzo positivo, es muy importante que lo llevéis a cabo siempre que el niño tenga una buena conducta en casa, en el cole o hacia vosotros. El reforzarla hace que, con en el tiempo, aumente la probabilidad de repetirse. En cambio, el castigo constante hará que os ignore y se porte cada día peor.