Las consecuencias negativas del “cachete a tiempo”

Artículo de Mila Ogallar

12 enero, 2017

Posteado en Papás y mamás

Todos , en algún momento de nuestras vidas hemos oído la frase de “con una buena torta a tiempo se soluciona todo” incluso, muchos de nosotros en alguna ocasión hemos recibido alguna que otra.

En definitiva, nos han enseñado a muchos de nosotros a usar el castigo físico como la mejor forma en la que los niños y niñas aprenderán a respetar a los mayores. Este hecho no deja ser un error garrafal si queremos que nuestros hijos tengan una salud emocional plena.

Entendemos por castigo físico el uso de la fuerza causando dolor o malestar con el fin de imponer disciplina y corregir una conducta indeseable en el niño. Se trata de un problema alimentado por las normas sociales que toleran la violencia al considerarla una manera aceptable de resolver conflictos, además de tomar consciencia de que es un método de dominación y  de enseñar a quien debe mostrar respeto el niño.

El uso de este método en muchas ocasiones es porque los padres se sienten desbordados, pierden la paciencia y sus propios límites, porque se quedan sin los recursos adecuados para saber afrontar la situación y resolver el conflicto de una forma positiva.

Destacar que, el castigo físico no enseña respeto sino que los niños actúan en base al miedo y la sumisión. Este provoca una serie de consecuencias negativas para la salud emocional del pequeño, algunas a destacar son:

  • Provoca una baja autoestima y promueve pensamientos negativos hacia su persona.
  • Les enseña a ser victimas.
  • Interfiere en sus procesos de aprendizaje y en el desarrollo de su inteligencia, sentidos y emotividad.
  • No aprenden a razonar, excluyen el dialogo y la reflexión, usan la violencia.
  • Dificultades para establecer relaciones sociales positivas.
  • Les hace sentir tristeza y abandono.
  • Incorporan una visión negativa de la sociedad y de los demás, viéndolos como algo amenazante.
  • Rompe y daña vínculos emocionales.
  • Dificultades de integración social.

Todas estas consecuencias negativas entre otras, son las que pueden causar el castigo físico en vuestro hijos.

Aún estamos a tiempo, para parar a pensar y a reflexionar ante este “hábito” socialmente aceptado, donde creemos que en ocasiones es positivo, pero por contra tiene solo efectos negativos en la vida del pequeño.

Debemos pedir ayuda y aprender nuevas pautas para reconducir la conducta no deseada de nuestros hijos de una forma positiva, sin perder nuestro propio control, analizando las situaciones, empatizando con ellos, y  resolviendo el conflicto sin recurrir a la violencia física.