El rey de la casa; tocado y hundido.

Artículo de Mila Ogallar

9 diciembre, 2015

Posteado en Papás y mamás

¡Hola a todos!

En esta nueva entrada, os hablamos sobre un tema muy común en la familia y, a veces, difícil de controlar como son los temidos… celos entre hermanos.Es importante que tengáis en cuenta que los celos no tienen por qué  ser negativos pues lo que ellos expresan es el miedo a sentirse rechazado.Así que es completamente normal y entendible que aparezcan entre ellos ya que cada niño/a tiene la necesidad luchar por la atención de los padres y, todavía más, cuando se espera la llegada de un nuevo miembro en la familia que necesita más atención y cuidado. Incluso es muy positivo que manifieste sus miedos, para así poder ayudarlos en la adaptación de la nueva situación familiar. 

Cuando estos celos aparecen, algunos niños se vuelven irritables, retraídos, tristes e incluso agresivos. En general, cada niño lo expresa de una forma diferente:

  • Ser más infantil: Siguen el patrón de su hermanito hablando en tono infantil, mojando la cama, cogiendo chupetes…
  • Conductas  agresivas hacia el hermano pequeño: Se muestran agresivos con su hermano quitándole los juguetes, empujándole, riñéndole…
  • Enfrentamientos con los padres: El enfado que llegan a producir los celos hace que el pequeño realice comportamientos que saben que molestan a los padres; rebeldía, negarse a comer, contestaciones…
  • Gran competencia: El niño no se esconde a la hora de decir que no quiere a su hermanito. Exige que no se le abrace, que no jueguen con él o que no se le den besos.

Si estáis leyendo esto y os sentís identificados, a continuación os detallamos algunas pautas para hacer esta situación más llevadera y que disminuya progresivamente:

  1. Es importante que al hijo mayor se le explique, antes de que nazca el bebé, la noticia. Que participe en la compra de ropa y accesorios para el nuevo miembro de la familia procurando normalizar la situación.
  2.  Límites. Evitar los castigos o los enfados al pequeño por estar celoso o querer más atención por parte vuestra. En los casos donde aparezcan actitudes agresivas hacia el bebé, separar al niño y hablar con él.
  3. Pasar tiempo con ellos. Cada uno de los pequeños son distintos y tienen diferentes necesidades, por lo que es bueno que se le dedique tiempo a solas y así potenciar el vínculo de padres e hijos.
  4. Compartir actividades. Es bueno que jueguen juntos y lleven a cabo actividades cotidianas tanto con el hermano pequeño como con los padres.
  5. Hablarle de forma positiva. Hacer ver al niño que el hecho de tener un hermanito tiene muchas ventajas. “Tendrá un hermanito con quien jugar, la necesidad de que ayude a sus papás, enseñarle a portarse bien”…
  6.  Evitar comparaciones. Todos sabemos que las comparaciones son odiosas y cada persona es completamente diferente. Así que, evitad expresiones que fomenten la competitividad entre ellos.

Desde Pulgarcitos esperamos que os sirva de gran ayuda estas pequeñas claves que os mostramos.

Con constancia… todo se puede!

¡Un enorme saludo!