¿Cómo ayudar a los más pequeños a tolerar la frustración?

Artículo de Mila Ogallar

15 octubre, 2015

Posteado en Papás y mamás

¡Hola papás y mamás! Hoy empezamos la  tercera semana de Octubre hablando sobre la tolerancia a la frustración.

La frustración es una experiencia emocional que se manifiesta cuando un deseo, ilusión o necesidad no se llega a satisfacer o a cumplir como uno quiere. Este estado emocional nos lleva a experimentar en mayor o menor medida (depende de la personalidad de cada pequeño) a una serie de emociones como: el enfado, la tristeza, la ansiedad, la ira…etc. La frustración, es un estado transitorio no permanente, por lo tanto, debemos acompañar y ayudar a nuestros pequeños a trabajar y a desarrollar una actitud positiva frente a esta.De esta manera, serán capaces de poder afrontar de forma exitosa y positiva los problemas y las limitaciones que se pueden encontrar durante su larga vida.

Durante la infancia los niños suelen presentar con más intensidad estas emociones provocadas por la falta de tolerancia a la frustración. Sobretodo durante los primeros años de colegio son más susceptibles a ello. Cuando son tan pequeñitos la mayoría de ellos creen que el mundo gira a su alrededor, que se lo merecen todo y que deben conseguir todo aquello que quieran. Es una etapa en la que se vuelven muy egoístas, empieza a las 3 años y empieza a disminuir progresivamente hacia los 6-7 años. Son así, porque a estas edades no tienen desarrollado el concepto del tiempo ni la capacidad de pensar en los deseos y necesidades de los demás. Es entonces, en esta etapa donde vosotros, los padres, debéis enseñarles a tolerar toda esta frustración. Si siempre les damos lo que nos piden, en el momento que nos los piden, les estamos haciendo un flaco favor. De esta manera no aprenderán a tolerar el malestar que les genera la frustración ni cómo actuar delante de situaciones adversas.

En esta etapa, para ellos, vosotros sois sus referentes y sus modelos a seguir. Por lo tanto, para ayudarles día a día a desarrollar esta actitud positiva, vosotros sois los primeros que deberíais tenerla y mostrársela a ellos ante situaciones adversas en las que ellos estén presentes. También es importante una educación en la cultura del esfuerzo, es decir, no darles todo hecho, sino que sean ellos mismos los que se esfuercen para conseguir sus  metas (eso sí, siempre metas y objetivos realistas y acordes a su madurez y edad) enseñarles la importancia del esfuerzo para conseguirlos así como dejarles que ellos sean los que se equivoquen, y ellos mismos los que puedan aprender de sus errores. Es importante, hacer consciencia en los pequeños de que sus errores no deben ser negativos, sino un aprendizaje,  y motivarles a ser perseverantes para que no desistan y se sigan esforzando un poquito más y al fin lograr aquello que se proponen.

Hasta aquí, os mostramos algunas recomendaciones des de Pulgarcitos para que vosotros podáis acompañarles en este aprendizaje. Esperamos que os sean útiles y disfrutéis de la lectura.  Ser ¡pacientes y constantes! Volveremos la próxima semana con más consejos y temas de interés.

Saludos!